Capítulo 3.2
Corría bajo la lluvia confundiéndose sus lágrimas con las gotas de lluvia que caían en su rostro. Sus descalzos pies pisaban los congelados charcos de la calle, ya nada importaba. Su mejor amiga y el amor de su vida, una pesadilla hecha realidad, una historia sin final feliz, porque así es la vida real, injusta. Se paró en mitad de una desierta calle a esas horas de la noche para coger aire, justo en esos momentos una limusina negra se paró junto a ella. Serena decidió caminar alejándose del vehículo pero este arrancó nada más que comenzó a andar. Seguía sus pasos. Estaba asustada y su corazón latía a mil por hora. Comenzó a caminar más deprisa, pero la limusina la seguía. El sonido de la lluvia era inaudible para sus oídos, solo escuchaba el acelerado latir de su corazón. Estaba realmente asustada. Al parecer ese día no era su día, ya no podía pasarle nada peor. Entonces comenzó a correr y correr, su melena empapada se pegaba a su espalda. Amplias zancadas.
-¡Serena!
Escuchó gritar su nombre y estaba tan asustada que no reconoció la voz de Chuck Bass pero igualmente se giró y pudo respirar aliviada al comprobar de quién se trataba. Chuck no tardó demasiado en bajar con un paraguas, la tomó del brazo y le echó su chaqueta por encima.
Chuck: ¿Qué demonios hace a estas horas caminando sola bajo esta tormenta? ¡Estás loca!-La metió en el coche y posteriormente se adentró él cerrando la puerta.- Arranca, vamos al Empire.
Serena se apoyó en el respaldo del coche con los labios morados y tiritando del frío. Chuck se acercó a ella para abrazarla.- ¿Qué ocurrió?¿ Qué haces en Brooklyn?
Serena: Blair… Blair…
Chuck: ¿Qué ocurre con ella?- Le interrogó sin entender mucho la temblorosa voz de la rubia.
Serena: Blair y Dan…¡Los he visto besarse!
Chuck: ¿Qué?- Ambos se miraron unos segundos para luego desviar sus miradas cada uno en sentido opuesto. Los ojos de ambos de nublaron, brillaban de dolor e impotencia. Chuck apretó sus manos en un puño.
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Brooklyn, Apartamento de Dan

Ambos permanecieron varios minutos, tras la marcha de Serena, parados en mitad de la sala mirando hacia la puerta. El silencio los envolvía, era una situación más que incómoda y ninguno estaba dispuesto a romper aquello. Blair se mordió el labio inferior, sus manos estaban sudorosas. Aquello se le escapa, todo salió mal. Se suponía que aquél beso debería haber sido para Serena, así lo quería ella. Sin embargo no podía evitar pensar que el beso que Dan le había dado le había gustado. ¿Estaba mal aquello? Todo era confuso. Escuchó como Dan carraspeaba su garganta y se giró para encontrárselo mirando hacia ella con la misma actitud distante e incomodidad que ella mostraba.
Blair: Será mejor que me vaya, hablaremos en otro momento.- Agachó la mirada.
Dan: No pretendía lastimar a Serena, siquiera sabía que ella era mi cita. Blair yo solo te quiero a ti, y no me arrepiento de haberte besado.-Se acercó a ella con un cambio de actitud, mucho más seguro.
Blair: No Dan, aléjate. Esto no está bien, ella es mi mejor amiga y no le puedo hacer esto.-Negó varias veces con la cabeza aunque no parecía realmente convencida de lo que decía.
Dan: Blair…-Tomó su barbilla para que esta le mirara a los ojos.-Dime de forma sincera que no te gustó el beso, que no sentistes nada. Dímelo y te dejo en paz…
Blair: Claro que no me…- agachó la mirada.-…gustó el beso. Somos amigos.-Rió nerviosa sin saber cómo salir de aquél lío.
Dan: Mírame y repítelo. Sé que mientes, te conozco bien Blair.
Blair: No importa lo que piense o sienta. Te recuerdo que estoy casada y tengo firmado un contrato matrimonial. Aparte de no querer lastimar a mi mejor amiga… Son muchos factores en contra para que esto funcione.- Caminó hacia la salida cogiendo de antemano su abrigo.- Tengo que irme.
Dan: ¿Piensas salir con este tiempo?-Le señaló la ventana dónde se podía comprobar que el tiempo seguía igual de mal.
Blair: Llamaré para que me recojan, eso no es problema, adiós Dan…- Y tras esas últimas palabras de despedida salió de allí sin girarse a mirar siquiera a Dan. No sabía cómo arreglaría aquello con su amiga, pero ahora que estaban bien no quería que se volviera a estropear la relación entre ambas y menos por un chico. Tenía que dejar de ser una niña caprichosa e incoherente y pensar más en los demás.
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Al día siguiente…
Río Hudson, parque
Amanecía un nuevo día en el distrito de Manhattan. Un día soleado y bastante primaveral en comparación con la noche anterior en la que había caído una auténtica tormenta. La gente disfrutaba de aquél inusual domingo a finales de invierno, se había adelantado la primavera y a nadie parecía molestarle aquello. En uno de los tantos parques que bordeaban el rio Hudson se podía comprobar la atmósfera alegre que se respiraba aquella mañana. Los niños jugueteaban y corrían inundando el ambiente con sus chispeantes risas, las madres paseaban hablando entre sí o disfrutando con la familia al completo. Parejas, amigos, jóvenes… Todos saboreaban la radiante mañana.
Ella tampoco quedaba excluida del resto de neoyorquinos. La propia Blair Waldorf en compañía de su encantadora bicicleta con canasto paseaba tranquilamente por el parque despejando su mente de los conflictos del día anterior. Aún no le había sido posible hablar con Serena, al llegar al apartamento que ambas compartían se había encontrado con la habitación de su amiga deshabitada. Supuso que fue a pasar la noche a casa de su madre con tal de no encontrarse con ella. No la quiso llamar, le quería dar su tiempo dado que comprendía su estado, su enfado, su reacción ante lo sucedido. Tampoco había vuelto a hablar con Dan, él no había hecho nada malo, no intencionadamente, pero eso no le quitaba el malhumor de encima por lo que por ahora desistía de hablar con él. Pedaleaba tranquila y en un extraño estado de despreocupación atendiendo a los problemas que la abrumaban. Su mente había decidido no pensar en ello por unas horas, guardarlo todo bajo llave y disfrutar de los rayos de sol en su rostro, respirar aire puro, sonreír y dejarse llevar.
Poco a poco su ánimo fue subiendo y con ello la velocidad a la que pedaleaba. Cuanto más rápido iba más eufórica de sentía. Pero llegó un momento que la velocidad que había conseguido era desproporcionada con la multitud que ese día residía en el parque. Tuvo que hacer un inesperado y forzado movimiento para esquivar a dos niños parados un par de metros delante de ella. A causa del brusco frenazo la pobre Blair acabó en el suelo. Y es que, no siempre las buenas acciones son recompensadas, o sí…
Una mano apareció frente a ella ofreciéndose a levantarla. Estaba avergonzada por su caída y enfurecida porque su vestido habría acabado hecho un asco. Estiró la mano hacía la mano desconocida aceptando su ayuda. Apoyó sus desnudas rodillas en el suelo de tierra y elevó la cabeza para encontrarse, para su sorpresa, con el rostro que menos desearía ver en esos momentos.
Blair.- ¿Qué haces aquí? ¿Acaso me estás persiguiendo?- Apartó la mano y se levantó por su propio pie sacudiendo más que enfurecida su vestido.
Chuck: Solo te ayudaba, he visto tu caída.-Sonrió algo burlón. Lo cierto es que la caída había sido más que cómica y en un momento, comprobando de antemano que la chica acabaría en el suelo, había pensado grabarlo y enviar aquello a Gossip Girl.- La próxima vez paso de largo.
Blair:Eso deberías haber hecho, se levantarme por mi misma. Pero gracias…-Recogió la bicicleta del suelo que por suerte no se había desmontado.
Chuck: No esperaba agradecimiento de tu parte. ¿Y tú novio donde está?- Miró a ambos lados y luego a ella levantando una ceja interrogativa.
Blair: Dirás mi marido… ¿O no recuerdas que estoy casada?-Le enseñó el anillo de su dedo.
Continuará….
Capítulo 3.1
GG: ¡Buenos días Upper East Side! Hoy amanece una mañana lluviosa en la Isla de Manhattan. Se avecina un fin de semana aburrido ¿Lluvia y cero cotilleos a la vista? Parece que últimamente los jóvenes millonarios más conocidos en Nueva York están entrando en decadencia. ¿Dónde queda la diversión de años atrás? Pero no os defraudéis, Gossip Girl os promete traer alguna noticia sorprendente antes de que acabe el finde.
XOXO Gossip Girl
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5ª Avenida
La lluvia moja las asombrosamente solitarias calles de la cosmopolita isla, una fuerte tormenta invade la ciudad y le confiere un aspecto poco común al frecuente bullicio de coches y personas a cualquier hora del día. Son las 12:00 de la mañana de un Viernes cualquiera y mientras unos trabajan o van a la escuela, otros se refugian en sus hogares. Todos menos algún que otro valiente, en este caso se trata del joven Bass que camina con su paraguas negro a juego con su traje del mismo color. ¿Alguien está de luto? Pasea cabizbajo sin ningún destino aparentemente determinado. Sus pasos son firmes cómo si realmente supiera a dónde ir, sin embargo, simplemente se deja llevar. En su cabeza tan solo se puede encontrar una pantalla en negro y el automático encendido.
Finalmente se decide por refugiarse bajo el techo de una parada de autobús, que se halla vacía. Se apoya en la pared de cristal y cierra el mojado paraguas. Su mano se desliza hacia su bolsillo para alcanzar la cajetilla de tabaco. Lentamente, dado que no tiene prisa, abre el paquete y saca un cigarro para colocárselo entre sus finos labios. Su elegancia y garbo natural le hacen ver bien incluso en tales condiciones. Guarda la cajetilla en el bolsillo y se hace con un encendedor. Se lo acerca a la boca y con un movimiento rápido se enciende el cigarro. Aspira lentamente comenzando a notar el amargo sabor del humo inundar su boca. Antes de tragárselo entre abre los labios, apartándose el cigarro con los dedos previamente, y exhala el humo. Sus ojos se cierran y disfruta de ese momento.
-Chuck Bass, mmm creo confundirme. ¿Qué has hecho con el auténtico? Solo y en un lugar tan poco glamuroso.
Aquella suave voz caló hondo en él. Sabía que era una chica que conocía bien y a la cual no pensaba volver a ver, al menos no tan pronto. Otra calada lenta, pausada pero transitoria. Unos segundos de silencio que se volvieron eternos. Abrió sus ojos para encontrarse con aquél rostro bello y dulce, rodeada de aquella melena rubia.
Chuck: Eva, no sabía de tu regreso.- Dijo sin mostrar sorpresa en su voz, no era dado a expresar al resto sus impresiones.
Eva: No sabía que era necesario consultarte mi vuelta a la ciudad. ¿Necesito su permiso?
Chuck: Mmm te veo cambiada y no solo en el carácter. Igual tu dulzura siempre me cautivó, pero me gustas así de segura.
Eva: Una cosa no quita a la otra Chuck, pero sí, puede que ahora sea más segura de mí misma.
Ambos se miraron como recordando juntos recuerdos difusos. Lo suyo fue una relación corta pero intensa. Igual no fue amor insondable, pero si les unía un fuerte cariño, respeto y admiración mutua.
Chuck: ¿Tienes previsto hacer algo esta noche?-Tiró el cigarro al suelo pisando este con la punta de su zapato.
Eva: ¿Acaso es una cita?-Elevó ambas cejas de manera interrogativa.
Chuck: Podría ser, digamos que es una reunión íntima entre viejos conocidos que necesitan ponerse al día. ¿Qué dices?
Eva: Me parece un buen nombre. –Le sonrió sin apartar la mirada del rostro del chico. Sí, desde luego la atracción entre ambos y esa conexión tan natural no había desaparecido.- Acepto la invitación.- Una nueva sonrisa y luego la chica abrió su paraguas para disponerse a seguir su camino. Pasó justamente junto a él cuando notó la cálida mano del chico rodear su muñeca.

Chuck: Me alegro de verte.- Comentó con un gesto en la cara que bien podía ser una sonrisa fugaz.- Te espero a eso de las 9 en el Empire.- Fueron las últimas palabras de despedida y tras esto soltó su muñeca. Ambos continuaron por caminos opuestos.
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Brooklyn, Apartamento de Dan.
Él miraba por la ventana caer la lluvia y mil ideas de le venían a la cabeza. En días cómo hoy es cuándo su imaginación estaba desbordante. Sin embargo estaba más pendiente de aquella cita que Blair le había preparado. Repiqueteó los dedos sobre la mesa. Necesitaba decirle la verdad de una vez por toda, no quería conocer a más chicas solo la quería a ella. ¿Cómo era posible que tuviera tanta facilidad con las palabras escritas y tan poca a la hora de hablar?
Ya no tenía tiempo para hacerse un guión mental con lo que le quería decir, acababa de sonar la puerta y no esperaba a nadie más a parte de ella, bueno, a no ser que su cita llegara antes de tiempo. Fue a abrir la puerta y efectivamente sus deducciones fueron acertadas, frente a él se encontró a Blair con una sonrisa de oreja a oreja. Su rostro lucía levemente maquillado, las ondas de su cabello le conferían un aspecto delicado. La chica entró de forma natural, dándole un beso en la mejilla a Dan. Se quitó la chaqueta beige, dejándola sobre un asiento. Se veía preciosa con la falda gris perla de talle alto con delicados dibujos de florecitas y la blusa blanca de tela fina algo transparente.
Dan: Estás muy guapa, esa falda te queda muy…¿tú?
Blair: Vaya parece que te interesas por la moda.-Se acercó posando la palma de su mano sobre la frente del chico.- ¿Quién eres?- Sus risas alegraron el ambiente.- Aunque ese corto vocabulario para un escritor como eres tú, no quedó muy acertado.
Dan:Bueno, digamos que mi verbosidad entorno a la moda es algo escasa, pero tranquila creo que lo podré superar. Y en caso de cogerme un trauma por ello, o que lo necesite en un futuro siempre tengo una buena especialista a mi disposición.
Blair: Salgo muy cara como profesora.- Continuó con ese juego, quizás coqueteo, entre ambos amigos.- ¿te has dignado a peinarte para la cita?- Le pasó la mano para aplacarle su alborotado cabello.- Nose si necesitas clases de vocabulario pero de moda creo que sí.
Dan: No seas tan pesada, sabes que estoy muy guapo. ¡Y dime quién es mi cita!
Blair: Tranquilo señor impaciente, estará al llegar.-Miró el reloj que rodeaba su fina muñeca.
En tanto esperaban la llegada de la misteriosa chica ambos comenzaron a mantener una animada charla entre amigos. Sentados en el sofá el tiempo parecía paralizarse en torno a ellos. Se reían, miraban, compartían pensamientos e ideas. Fuera seguía lloviendo cada vez con más intensidad aunque ese detalle no les molestaba. El teléfono de Blair comenzó a vibrar sobre la mesa pero tanto ella como Dan estaban demasiados sumergidos en la conversación para percatarse.
Serena caminaba por la calle bajo la lluvia y sin paraguas. Seguía llamando a Blair al móvil pero esta seguía sin cogérselo. Necesitaba decirle que llegaría un poco tarde o quizás no llegara si acababa ahogada bajo aquella aparatosa tormenta que caía esa noche. El taxi que le llevaba hasta Brooklyn se había estropeado por lo que se bajó y continuó andando a la espera que en breves aparecería otro taxi, pero al parecer nadie se atrevía a salir con aquél tiempo. Sus pelos se le pegaban a su cara totalmente empapados al igual que su ropa. Los tacones los llevaba ya en la mano pues ya eran varias las veces que se había resbalado y había estado a punto más de una vez de acabar contra el suelo.
Al menos llegó sana y empapada al apartamento de Dan. Estaba nerviosa por aquella cita. En un primer momento se negó a la propuesta de su amiga, además de seguir enfadada con Dan por no haberle contestado a la pregunta que le hizo meses atrás en la boda de su amiga. Prácticamente le había ignorado, pero no podía ignorar sus sentimientos y sus ganas de comenzar una nueva relación, tener una nueva oportunidad junto a él.
En el interior del apartamento ajenos a los problemas de Serena, las conversación continuaba su curso hasta que Dan decidió que era momento de cambiar las tornas.
Dan: Blair..-Suspiró tomando las manos de su amiga entre las suyas.
Blair: ¿Dan?-le pilló por sorpresa ese gesto pero tampoco se alarmó.
Dan: Escúchame y no digas anda hasta que termine.
Blair no entendía nada pero sonrió clavando la mirada en los oscuros ojos del chico.
Dan: Hace mucho tiempo que eres alguien muy importante para mí. Nos conocimos y prácticamente nos odiamos desde el principio pero este último año nos hemos convertido en grandes amigos. Nos divertimos juntos, nos ayudamos y es agradable estar a tu lado.- resopló algo nervioso, su corazón latía a mil por horas.- Sin embargo llevo un tiempo que te veo diferente, lo que quiero decir es muy fácil…
Blair: Ve al grano dan, esto no es uno de tus libros dónde puedes explayarte cuatro páginas.
Dan: Creo que esto se explica mejor sin palabras….
Blair lo miró con una confusión aún mayor. No lo entendía o igual no lo quería entender. Pero no le dio tiempo a reaccionar cuando Dan se abalanzó sobre ella para besarla. Intentó oponerse pero solo el primer instante, luego continuó con ese imprevisto beso. Justo en ese momento se asomó la cabeza de Serena por la puerta que quedó estupefacta por lo que sus ojos vieron.
Serena: ¿Esto es una broma?- Preguntó atónita y realmente impresionada en mitad de la habitación completamente empapada.
Blair se separó de inmediato tras escuchar aquella voz bastante avergonzada. Por su parte Dan se levantó de inmediato asustado. ¿Su cita era Serena? Realmente la había cagado. Se quedó paralizado sin saber como actuar ante tal situación. No veía a Serena desde la boda de Blair, realmente había sido incapaz de responder la pregunta que le formuló la rubia. Y ahora llegaba y se lo encontraba liándose con su mejor amiga y la celestina que los había unido en esa cita a ciegas. Era un total desastre.
Dan: ¿Quieres una toalla?- Fue la frase más oportuna que se le ocurrió decir.
Serena miró incrédula a Dan y optó por no responderle. Sabía que no debería haber ido allí todo, demasiadas señales le habían advertido que tenía que quedare en casa. Miró con rabia a su amiga. ¿A qué jugaba? Le citaba en el apartamento de Dan para una supuesta cita y acababa liándose con él. Aquello no tenía sentido pero no pensaba quedarse a averiguar nada. Se giró ignorando los gritos de su amiga.
Blair: ¡Serena!¡Serena!
Pero sus gritos no ayudaron a nada, Serena dañada y con lágrimas en los ojos abandonó el edificio. Blair sin saber por qué no la siguió, aunque tampoco le apetecía enfrentarse a Dan. ¿Qué pasaba ahora?
Capítulo 2
Abre los ojos. Blanco. Cierra los ojos y todos se oscurece. Los vuelve a abrir, le cuesta mucho despertarse. Blair Waldorf se acaba de levantar. Aún adormilada se levanta hacia su armario. Esa mañana estaba feliz, todo poco a poco volvía a la normalidad: Había vuelto a la ciudad lejos de su horrible marido, había recuperado a su amiga y encima por fin alguien sabía su verdad a parte de Dan. Para añadir más felicidad a ese día, esa noche había soñado algo que le había dado una excelente idea. Ya tenía un nuevo plan para no aburrirse, un nuevo desafío: Unir a Dan y Serena. Amaba sentirse la reina de corazones.
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Hotel Empire
Allí se encontraba mirando la foto de la pantalla. Estaba tan guapa como siempre, incluso más. ¿Por qué lo había elegido a él? A parte de un título como príncipe, poco le veía bueno. Odiaba ser rechazado, ignorado y su corazón destrozado. Tampoco entendía por qué le dijo que lo quería pero sin embargo su elección final había sido tan diferente. Algo no le cuadraba pero estaba empezando a cansarse, quizás, muy a su pesar, Blair no era la chica de su vida.
Chuck: ¡Maldita sea!-tiró el móvil al suelo con toda su rabia, rompiendo este en mil pedazos.- ¿A qué juegas destino?- gritó reposando la espalda en la pared y resbalándose por esta.- Este será mi último pensamiento por ti, Blair.- Una lágrima rodó por sus mejillas. Cerró los ojos y apretó sus puños. Era un adiós definitivo.
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Gran Central Station
Acaba de llegar uno de los tantos trenes que hacen su parada en “Gran Central Station”. Una rubia de ojos claros se baja, lleva una maleta, y viene o más bien regresa a la ciudad. No sabe que busca, o tal vez sí…
Mientras a la salida de la misma estación se encuentra otra rubia. Serena mira constantemente la puerta de salida deseosa de volver a ver tras tantos meses a su hermano, Eric. Le llega un mensaje:
“Mi tren se ha retrasado y llegaré dentro de media hora. Tengo ganas de verte, un beso”
Serena sonrió y se relajó sabiendo que en poco menos de una hora lo podría tener entre sus brazos.
No paraba de salir y entrar gente, un vaivén inmutable, todo era un bullicio. Un ruido constante e inquebrantable de murmullos, risas y gritos por deseados encuentros sumado a la habitual monotonía de vehículos. Por lo cual era bastante fácil acabar chocándose unos con otros. Serena intentaba esquivar maletas, hombros y pies, parecía un laberinto. Al final no pudo evitar que algo, o mejor dicho alguien, colisionara con ella. Su móvil salió despedido por los aires y su bolso cayó al suelo. Se giró para encontrar al culpable de dicho desastre, y quedó asombrada por el rostro que encontró frente a ella.
Serena: ¡Tú! ¿Qué haces aquí? Quiero decir…¿Eva?-Estaba bastante desorientada y no apartó la mirada en tanto bajaba a recoger sus cosas esparcidas por el suelo.
Eva: Se…¿Serena? Yo bueno…-Tartamudeó ayudándole a recoger su bolso. Sabía que corría el riesgo de encontrarse con alguno de ellos, pero no esperaba que aquél encuentro fuera tan vertiginoso.
Serena: Perdón, no es mi incumbencia.- Se levantó tomando su bolso y guardando el móvil, que por suerte estaba vivo aún, dentro.- Igual me alegro de verte.-Le sonrió.
Eva: No importa. Volví quizás buscando un nuevo comienzo…-Se encogió de hombros con sonrisa tímida en sus labios.
Serena: ¿Piensas buscar a Chuck?-Rodó los ojos y bufó.-Vaya…otra vez preguntando por cosas que no son de mi incumbencia.- Se excusó apartándose el cabello del rostro.
Eva: Bueno, no vine buscándole precisamente a él. Solo a trabajar y vivir en esta bonita ciudad, me gustó mucho. Pero tampoco me niego a verle, seguramente lo llame para vernos. ¿No es nada malo, no?- La respuesta de Serena poco le importaba a ella. No venía a hacer daño a nadie, elevaba la banderita blanca.
Serena: Tienes todo el derecho a hacerlo, no soy yo para decirte qué hacer. A parte que ahora está más que libre.-Le guiñó el ojo con una amplia sonrisa. En otra ocasión quizás su llegada le hubiese molestado pero ahora no era rival de nadie. Chuck estaba libre, tenía derecho a encontrar el amor. Y si era con Eva se alegraría.
Una mano se agarró a la cintura de Serena. Esta se volvió para encontrarse con su hermano Eric. Se fundieron en un efusivo abrazo y Eva optó por despedirse en ese momento.
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Apartamento Serena&Blair
Blair estaba en su habitación pintándose las uñas de fondo se escuchaba el audio del televisor, había puesto “Desayuno con Diamantes” se sabía los diálogos de memoria y los repetía en su cabeza. Era una tarde perfecta para ella. Su plan estaba en marcha, aunque le quedaban algunos detalles por atar. Sonrió al escuchar su parte favorita, en la cual Holly cantaba una canción en la ventana mientras tocaba la guitarra. Comenzó a cantar la canción en voz alta:
“Moon River, wider than a mile,
I’m crossing you in style, someday,
Old dream maker, you heart breaker…”
Pero al parecer había alguien atento al inesperado concierto privado. Ella seguía ajena a todo y continuó cantando aquella melodía que llenaba la habitación. Se terminó de abrir la puerta y apareció Dan Humphrey.
Dan: Vaya no conocía esa faceta tuya como cantante…-Dijo entre aplausos y una sonrisa sarcástica en su rostro.
Blair: ¿Cómo no me ha avisado Dorota De tu llegada?- Dijo avergonzada al percatarse del intruso.-¡Eres un idiota!-Le lanzó un cojín que él atrapó antes de que se estampara contra su cara.
Dan: Bueno, digamos que casi soy de la familia.-Le guiñó el ojo para acabar sentándose en el borde de la cama mirando hacia la televisión.-Buena película, aunque no es de mis preferidas.
Blair: A mi me encanta- Dijo refiriéndose a la película y acabó por apagar la Televisión.- Bueno, ¿Cómo te fue en este tiempo? ¿Alguna cosa que contarme?- Levantó ambas cejas un par de veces.
Dan: Pues bien, pero nada a la vista. Seguiré siendo el chico solitario…- Le sonrió mientras jugueteaba con el cojín entre sus manos.
Blair: Pues yo tengo a una chica bastante atractiva e inteligente que te viene a la perfección.
Dan: ¿Cuándo me la piensas presentar? Estoy ansioso por ello aunque…- La miró con gesto confuso.-¿A qué se debe tanta generosidad? ¿Qué has hecho mal? ¡Dime la verdad!
Blair comenzó a reírse ante las incongruencias de su amiga. Negó con la cabeza haciéndole entender que no buscaba nada a cambio.
Blair: Tú solo acepta la cita a ciegas que he preparado y me doy por complacida. ¿Qué dices?
Dan miró a su amiga sin saber muy bien qué responder, pero tras varios segundos de silencio se decidió.
Dan: Está bien, acepto.

Reunion of Hearts

Una relación rota a causa de una boda, engaños, mentiras y terceras personas. Todo parece perdido, una relación como otra cualquiera que llega a su fin. Pero ¿Y si esta no es una pareja cualquiera? Quizás aún halla esperanzas para ese amor verdadero que muchos esperan tener, pero nadie cree encontrar. Blair Waldorf y Chucks Bass serán los protagonistas de su propia historia aún por descubrir. Celos, confusión, desesperanza, pasión y deseo son los ingredientes, la fórmula. ¿Cuál será el resultado?
Reunion of Hearts

Una relación rota a causa de una boda, engaños, mentiras y terceras personas. Todo parece perdido, una relación como otra cualquiera que llega a su fin. Pero ¿Y si esta no es una pareja cualquiera? Quizás aún halla esperanzas para ese amor verdadero que muchos esperan tener, pero nadie cree encontrar. Blair Waldorf y Chucks Bass serán los protagonistas de su propia historia aún por descubrir. Celos, confusión, desesperanza, pasión y deseo son los ingredientes, la fórmula. ¿Cuál será el resultado?
